sábado, 30 de diciembre de 2017

CONFIDENCIAS AUDACES DEL DESTIEMPO









Confidencias audaces del destiempo
tropezones en la calidez nocturna
disturbio en el hálito de la memoria
sensualidad robada a la plácida aurora.

Quimera fue aquel desconocido juego
cuál ávidos jugadores de ajedrez
improvisaron la arriesgada jugada
a tablero vuelto terminó aquella partida.
Ocurrieron aquellos deseos intespectivos
sorprendidos ambos se miraron los rostros
eran el blanco y negro frente a frente
en espera de un remate sin tropiezos...
Se jugó la vida y el amor aquella noche
los resultados fueron deseo y pasión.
y... la noche callada guardó silencio
solo el audaz remate y una copa de vino.


Ivonne Concha Alarcón
23 11 2017

CABALGAN LOS SENTIRES








Cabalgan los sentires
Cabalgan atropellándose a si mismos los sentires del alma por aquellas calles marchitas que recorren las nostalgias en los ayeres perdidos entre los trigales que rugen de celos y los niños que caminan con sus sueños en las manos confundiéndose en la absurda realidad dura y cruel. Recuerdos constantes y nuevas vivencias. Se oyen en el trasfondo del agua del río claro los peces, meciéndose ocultos al ritmo de los compases de las mariposas y el canto donde se alojan sus pensamientos. Suceden los momentos, todos los momentos, se agolpan en los ojos donde fluyen los riachuelos de las nostalgias, ocurren los vaivenes que van y vienen entrelazándose con las barcazas empedradas de tiempos pasados y futuros extensos y la roca negra donde se oculta el miedo y el ogro envejecido vencido ante la pérdida de sus seguidores que ya no creen en ellos ni en las hadas que volaban constante entre el bien y el mal. No logro descubrir la casa de las mariposas, ni sé que comen ni lo que ven, ni cuantos ojos tienen, solo veo que se alejan poco a poco de este frío planeta que no quiere nada de sus inquilinos destruidores de las verdades y mentiras existentes en el aire celeste de la noche descalza. Viven y mueren los sueños entre las absurdas realidades…



Ivonne Concha Alarcón
23 11 2017

NI UNA MENOS...

















Ni una menos...
Locuaz, creíble,
mujeres aclamaban su discurso
era el hombre ideal
Su bandera “Ni una menos”.

En su hogar le esperaba
su madre, su mujer, su hija
¡Aterradas, atentas a la puerta de entrada
temíendo cada día por sus vidas… !
Ivonne Concha Alarcón
25 11 2016

MIRANDOSE EL ALMA

Mirándose el alma













Ojos siniestrados se miran intermitente, míranse el alma ante los espejos de cristal, quebrajados de tanto reírse de sí mismo, a pesar de todo le sonríen a las gaviotas, ellas descansan sobre las piedras de barro endurecidas, dialogan enmudecidas y siguen… siguen buscando explicaciones en la nada. Cabalgan ansiosos, temerosos los sueños en los cántaros gredosos, toda estirpe y linaje se interna por los caminos largos de los álamos antiguos del campo de los versos. Los pájaros sureños verde naranja violeta de cuatro patas se elevan sobre las rutas celestes del cielo húmedo, llueven los ríos agua escarchada, suben a la luna llena, resplandecientes y fosforescentes alegrando la bienvenida a la aurora. Mientras aquellos ojos se meten en las hendiduras débiles de las almas que siguen observándose constantemente.








Ivonne Concha Alarcón

VISLUMBRES PERSONALES





En los absolutos de mis creencias me alejo por los endilgados senderos de mi silencio que me habla a lontananza, celosa malvada ególatra, egoísta soledad envidiada ante las quebradas montañosas de los entretiempos enajenados que te atrapan y enjaulan en el eco de cada aurora, entibiada almohada abandonada en la noche interminable de sordos silencios que muerden los deseos oscurecidos entrampados en la ausencia del desconocido amanecer transparente. Guijarros ocultos en la memoria dividida, aldabas inseguras, viejas partes del silencio oxidado, crujiendo entre las paredes atrapadas por los grillos en cementerios usurpados a las mamparas de las ventanas tapiadas de hierro oscuro y maldito. Ahora los caminos rebalsan de compañía ausente, las mañanas decapitadas seguirán bajando solitario por entre las piedras negras y las aguas que bajan otra y otra vez por los cauces del río mudo. Agonizo asustada entre los rosales secos, inconsciente van clavándome las espinas que atraviesan mi vientre de mujer árida desierta de augurios en la memoria que se extravió entre suspiros del viento de la vieja memoria olvidada. Alada memoria que navega discreta mirando siempre al extranjero horizonte sin luna ni esperanza...



Ivonne Concha Alarcón
28 11 2017

DESHAZTE




DESHAZTE



Deshazte
de las mariposas guardadas entre los pañuelos llorados que caen junto al rocío esmeralda cada amanecer.
Deshazte de los cimientos soñados en las noches y las auroras encaramadas sobre los brillantes reflejos de la luna.
Deshazte del ramaje furioso, frágil, quebradizo, colorín que se metía curioso a observarte en las noches claras de octubre.
Deshazte del caracol y sus curvas ampulosas que enojado se posa sobre las hojas verdes del castillo redondo infinito que gira y gira sin llegar al fondo del secuestro nocturno hábil y absorbente.
Deshazte de las mamparas, los cristales, los espejos curiosos celosos de los silencios callados, entrampados en los subterráneos oscuros sin salidas al espacio sideral…
Deshazte del viejo tiempo, del tiempo presente y del próximo...




Ivonne Concha Alarcón
01 12 2017

lunes, 4 de diciembre de 2017

Vientos entre cumbres borrascosas





VIENTOS ENTRE CUMBRES BORRASCOSAS


Puedo y debo buscar
entre los ecos y las euforias de los cielos
e infiernos de la memoria inconclusa,
vientos enfurecidos entre cumbres borrascosas
y culpas, enrojeciendo tristezas que se arremolinan
en torno al becerro del falso oro
él observa, otea, mira desde su espacio
al incierto y mentiroso pájaro nocturno sin alas.
Recurro una y otra vez a la voz displicente,
buscando explicaciones inexplicables
en la maceta de greda del muérdago
que observa sobre si misma los reflejos
de la vela banca que se apaga y se enciende
esperando la entrada de los anhelos temerosos,
perdidos en la noche oscura de los sueños dorados.

Acudo a las luciérnagas dormidas como empedernida beata,
orando porque los lamentos y amenazas
se transformen en risas sin dejar que los abandonos
escupan sobre los hábitos de la memoria empedernida.

El mirlo se une al canto de la noche muda,
no ocurrirá nada, apenas sí sucederá el amanecer,
ni siquiera habrá luna en los sueños
de la alondra sobre la madreselva florecida…


Ivonne Concha Alarcón
04 12 2017