sábado, 30 de diciembre de 2017

ELLAS... LAS GAVIOTAS ULTRAJADAS










Ellas... las gaviotas ultrajadas,
posándose en cada piedra dura
inclemente ante el pálido hielo
esperando el dictamen ingrato.


Son triste los pesares en el río
calle abajo recorren buscando
un beso, una caricia extraña
de aquellos que aquí quedaron.

Ya son mil años extraviados
nostalgias de tristes noches
la muerte golpeaba las rocas
eran ellos... los hoy ausentes…

Son noches largas en suspenso
en espera del amante enamorado
hoy ya no existen las auroras
todas se quedaron enredadas.

Ellas... las gaviotas agredidas
las que aun no tapian recuerdos
esperando que quizá aun regresen
esos que un día se fueron quizá donde…



Ivonne Concha Alarcón
11 11 2017

SILENCIOS SECOS



No es el único silencio el que se escucha entre las hojas secas quebradizas del tiempo olvidado, se aparece entre las ansias el atardecer melancólico, triste, apenado envuelto en el manto de la lejana letanía lastimera que entonan las ranas que dulcemente danzan y bailan sobre la aguas de la laguna verde y pastosa, escondidas entre las rocas jurásicas salpican las gotas de agua cristal en las calmadas aguas sin peces rosados, ni rojos, ni anaranjados, vuelan las aves sobre las cálidas piedras negras puntiagudas huyendo del viento rojo furioso de la tarde oscurecida de insectos que zumban alrededor de sus rezos azarosos en los oídos de los piriguines, sapos y ranas ancianas que recorren las aguas turbias contaminadas que enojan los silencios acuosos… Llueven cristales sobre los cuerpos secos que mueren en la tarde solitaria de las aves migratorias que abandonan sus nidos en busca de nuevo horizontes…



Ivonne Concha Alarcón
16 11 2017

A NUESTROS HERMANOS INMIGRANTES HONESTOS








Las injustas letanías constantes de miserias, carencias en las visceras, intentando, arriesgando, osados se insertan en otras miserias, buscando el oro inexistente para los carentes de otras lejanías entre agua, mar y cordillera, buscando en las oscuridades la luz brillante del metal esquivo a sus deseos. Siguiendo quimeras observance así mismos en las plazas, ferias y paseos esperando ansiosos, ilusionados alguien les brinde la oportunidad de trabajo honrado que necesitan y merecen. Se refugian y protegen entre ellos, buscan con la mirada la sonrisa extraña que aunque nada cuesta es escasa. Una palabra cordial que les muestre que no son estorbo en esta larga faja de tierra inhóspita a veces cálida en otros. Son hermanos en su cruda realidad de sueños forjados entre los rescoldos de sus miserias y frialdades de su terruño. Son hermanos que buscan el honor, el trabajo, la hermandad, la solidaridad en esta larga faja de tierra. No piden lo que no se merecen, ellos solo quieren ser útiles a la sociedad que les cobija, es justicia y están en su derecho de caminar libremente, de trabajar, tener familia y aportar con hijos a este suelo escaso de infantes… No juzguemos sin conocer, sembremos de paz y amor sus sueños...




Ivonne Concha Alarcón
18 11 2017

CONFIDENCIAS AUDACES DEL DESTIEMPO









Confidencias audaces del destiempo
tropezones en la calidez nocturna
disturbio en el hálito de la memoria
sensualidad robada a la plácida aurora.

Quimera fue aquel desconocido juego
cuál ávidos jugadores de ajedrez
improvisaron la arriesgada jugada
a tablero vuelto terminó aquella partida.
Ocurrieron aquellos deseos intespectivos
sorprendidos ambos se miraron los rostros
eran el blanco y negro frente a frente
en espera de un remate sin tropiezos...
Se jugó la vida y el amor aquella noche
los resultados fueron deseo y pasión.
y... la noche callada guardó silencio
solo el audaz remate y una copa de vino.


Ivonne Concha Alarcón
23 11 2017

CABALGAN LOS SENTIRES








Cabalgan los sentires
Cabalgan atropellándose a si mismos los sentires del alma por aquellas calles marchitas que recorren las nostalgias en los ayeres perdidos entre los trigales que rugen de celos y los niños que caminan con sus sueños en las manos confundiéndose en la absurda realidad dura y cruel. Recuerdos constantes y nuevas vivencias. Se oyen en el trasfondo del agua del río claro los peces, meciéndose ocultos al ritmo de los compases de las mariposas y el canto donde se alojan sus pensamientos. Suceden los momentos, todos los momentos, se agolpan en los ojos donde fluyen los riachuelos de las nostalgias, ocurren los vaivenes que van y vienen entrelazándose con las barcazas empedradas de tiempos pasados y futuros extensos y la roca negra donde se oculta el miedo y el ogro envejecido vencido ante la pérdida de sus seguidores que ya no creen en ellos ni en las hadas que volaban constante entre el bien y el mal. No logro descubrir la casa de las mariposas, ni sé que comen ni lo que ven, ni cuantos ojos tienen, solo veo que se alejan poco a poco de este frío planeta que no quiere nada de sus inquilinos destruidores de las verdades y mentiras existentes en el aire celeste de la noche descalza. Viven y mueren los sueños entre las absurdas realidades…



Ivonne Concha Alarcón
23 11 2017

NI UNA MENOS...

















Ni una menos...
Locuaz, creíble,
mujeres aclamaban su discurso
era el hombre ideal
Su bandera “Ni una menos”.

En su hogar le esperaba
su madre, su mujer, su hija
¡Aterradas, atentas a la puerta de entrada
temíendo cada día por sus vidas… !
Ivonne Concha Alarcón
25 11 2016

MIRANDOSE EL ALMA

Mirándose el alma













Ojos siniestrados se miran intermitente, míranse el alma ante los espejos de cristal, quebrajados de tanto reírse de sí mismo, a pesar de todo le sonríen a las gaviotas, ellas descansan sobre las piedras de barro endurecidas, dialogan enmudecidas y siguen… siguen buscando explicaciones en la nada. Cabalgan ansiosos, temerosos los sueños en los cántaros gredosos, toda estirpe y linaje se interna por los caminos largos de los álamos antiguos del campo de los versos. Los pájaros sureños verde naranja violeta de cuatro patas se elevan sobre las rutas celestes del cielo húmedo, llueven los ríos agua escarchada, suben a la luna llena, resplandecientes y fosforescentes alegrando la bienvenida a la aurora. Mientras aquellos ojos se meten en las hendiduras débiles de las almas que siguen observándose constantemente.








Ivonne Concha Alarcón