viernes, 1 de febrero de 2019

Eres tan efimero





Eres tan efímero como el viento que sopla desde el cielo abierto a los infiernos del monte silencioso que va evaporándose entre las luces y las sombras de tu bravura incierta con las manos abandonadas sobre los hielos del desierto nocturno. La luna llora tu ausencia cobarde de noche descubierta sobre sábanas blancas y caras deslavadas. Palabras dichas en miradas avergonzadas del espanto que provocan esas letras cursivas escritas en el cielo como mensajes de amor inexistente. No creo en tus celos ni en los injustos desvaríos nocturnos que se estrechan en la luna roja y el silencio de las gaviotas que nada tienen que hacer sobre el río turbio. Los labios que nunca besaron las estrellas ni las lunas dibujadas sobre el tapiz nocturno que cae sobre la frontera entre el suelo y la distancia desértica de amores verdaderos. Congélate entre la aurora y las flores blancas que te atrapan en esa lápida de mármol y el desierto incierto con sus manzanillones blancos…


Ivonne Concha Alarcón
26 01 2019

A resguardo el corazón







A resguardo el corazón se queda desarmado, desprotegido, abandonado entre las madreselvas de flores blancas y sus hojas verde negruzcas sobre el muro perforado, gélido, frío, fría montaña de los lamentos abandonados donde las mariposas nocturnas vestidas de negro escribieron sus píos epitafios después que les llegó el prematuro silencio. Palpita, titila el corazón de las amapolas tristes que giran corriendo tras las maravillas amarillas que el sol engrandece cada alborada, cada amanecer con sus primeros rayos de sol de verano. El Alma fría, impenitente, culposa, a oscuras camina a escondida tras la muralla de plata que divide el sí y el no, entristecida y abandonada se acuesta sobre sus propios miedos lamentándose silenciosa por las indecisiones causadas por su culpas de pecados insatisfechos, no cursadas en el justo reloj que anunciaba la partida de las tristezas nocturnas cargadas de culpas envueltas en insomnios desvelados. Entre suplicas, llantos, lágrimas escurridas por el rostro ya antiguo acuden los lamentos huyendo al destierro culpándose por no vivir, ya sabe que ya no hay oportunidad, aquí no hay sitio para el desvarío… él ya no vive cercano a su jardín de flores de invernadero. Ella sabe, no revivirán los campos, las hojas del otoño se quemaron con el calor de las caricias de amor de aquellas tardes en que los amantes vivían su agosto furtivamente entre los matorrales, la sarsamora y los aromos amarillos que venían cubiertos de alegría y ahora extinguidos por la ausencia… Silencio



Ivonne Concha Alarcón
26 01 2019


Rosa oculta de los vientos





Amante oculto, corazón vacío oculto, siempre oculto, vacío oscuro, nebuloso, negro vacío expectante, entre los árboles aparece majestuoso, cabello ensortijado, enredado, nevado, descendiendo ascendiendo sobre el follaje de las ramas de las plantas sureñas donde se esconde orgulloso esperando a la enamorada que ilusionada, enamorada le espera como cada tarde dentro de los húmedos jazmines del atardecer. Él como el puma sureño se aparece entre las sombras, camina sobre el polvo, vaiven ascendiendo, descendiendo, gira y gira, mientras el amante va buscando mirar su única rosa de los vientos dibujada en la palidez de su espalda de su enamorada. Rosa de los vientos bosque frondoso amplia vegetación verde. Depredador de emboscada de la selva que se mete en las cuevas en busca de la protección del clima frío y el azul nocturno de las cavernas, en el alto nevado de las alturas de las montañas y esas nieves eternas que abrillantan el amanecer en el verano al sur del mundo…


Ivonne Concha Alarcón
30 01 20210

Azul nocturno






Sus ojos se asoman a la ventana del silencioso paraíso donde las hojas juegan con las gotas de lluvia desmigajada que enternece la mañana otoñal. El resplandor claro y transparente de la aurora maquilla las horas de la nostálgica tarde sonriente. La alegría se hará cómplice del crepúsculo en el jardín de rosas rojas y margaritas blancas. El amor se queda atrapado en las alas de las mariposas cubiertas de suaves caricias en los párpados y los besos de las luciérnagas enamoradas al descubrirse la noche. La luna otra vez vendrá cargada de besos y suspiros iluminando el azul profundo...






Ivonne Concha Alarcón
31 01 2019

Isla de La Palma