sábado, 30 de diciembre de 2017

VOLAR LIBRES





Dejemos que vuelen las mariposas montadas sobre árboles de hojas de alfileres puntiagudos no sufran, ellos juzgan provocando cicatrices que duelen en el alma. Duerman sus noches tranquilas, los búhos velan su sueño vivan su vida como deseen. Dejemos que las flores donen su polen a quienes quieran recibirlos sin importar colores ni su sexo. ¿Quiénes somos para impedir que las bellas flores vivan felices en este mundo de dudas y requiebros dispersos?. Cultivemos grandes jardines de rosas irisadas de mil aromas distintos, para todas hay espacio en este planeta a veces hospitalario y otras tantas inhóspito provocando caídas de lágrimas abundantes desde el cielo azul celeste imaginario, aguas a veces tan intensas que se calientan quizá de rabia en los mares transformándose a pesar de ellas en huracanes que se vuelcan contra todo lo que detiene su ira. Abejas sigan saltando sobre los pistilos de las flores, sigan danzando en el aire llevando duendes imaginarios hasta las puertas de los castillos escondidos debajo de las piedras y que nadie reconoce. Rosas, miren el sol y sus rayos luminosos, sean felices, hoy no es día de esconderse, hoy son libres de vivir.




Ivonne Concha Alarcón
Derechos Reservados

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