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miércoles, 26 de julio de 2017

Crueles destinos


Ella ya no sabe quién es él, no importa es cualquier ser que la atiende, un hombre sin vínculo con ella, en su mundo imaginario ya no existe, solo uno más de todos los desconocidos que la rodean desde hace unos meses en su lecho solitario. Entre pensamientos y pañales él la protege de sus nubes mágicas sellando sus palabras con un beso suave como si besara a una pequeña niña. Ya no duermen juntos solo quedan los recuerdos mientras la cama ancha ya no cabe entre ellos, el silencio se apodera de los tiempos y las nostalgias de esos infantes hoy mayores que ya hicieron sus vidas, ella duerme en el limbo mientras él se atormenta en la soledad. Ella a veces le llama papá, indignado él le dice: no soy tu padre, soy tu esposo aunque tu cerebro no me acepte esa es la realidad permanente y eso ya no cambiará, le duele demasiado ese desconocimiento por parte de ella no quiere aceptar que ella ya no está en este plano. Mientras ella juega con muñecas él se queda con los recuerdos de la vida que vivieron junto a su familia y amigos, ella dibuja de nuevo y pinta de colores, él vive realidades duras difíciles de vivir y de entender. Así se les va pasando la vida, ella vuela directo hacia las nubes descoloridas, mientras el cabello de él blanquecino y ceniciento va cargando a su espalda el dolor del extravío del ser que más ha amado en su vida. Solo les espera un tiempo incierto de un hombre desconocido para ella y para él, el de una pequeña que va de vuelta desde sus sesenta a su nacimiento... Sí, es cierto, dura es la vida para algunos seres humanos. El entiende y comprende que así fue el juramento que hace muchos años ambos hicieron... la vida se encargará, eso lo tiene presente y sabe que así será... Así es la vida de todos los humanos... de dulce y de agraz.



Ivonne Concha Alarcón

El pasado vuelve




El pasado vuelve 
se atraganta en la boca, 
mordiéndose hasta sangrar, 
de rabia, tristeza, desilusión.
Se siente el engaño 
la herida clava el alma 
el corazón palpita enojado
el cuerpo reclama
Te quedas ahí estático 
sin mover los labios
sin justificar tu risa
ni entender mi llanto.
Duele el canto ajeno
la risa ahora es mueca
los recuerdos arremeten
contra todos los sentidos.
Y
todo es llanto furioso
sin estar... estas
sin hablar enmudezco
clamo por entender...

Nuevo año sinilusiones




Acostumbrarse al abandono de las imágenes desnudas que vuelan agitadas en las noches infinitas del firmamento vacío, constelado, iluminado, asomadas casi apenas como si fuesen restos de fractales de luz horizontal entrecruzados con verticales reflejos de sonidos intermitentes. Haces de luces entrecortando la fantasía de un nocturno vuelo escondido. Recuerdos y hechos chiquitos que van conformando un gran fardo, tumulto, bulto de formas hechos y circunstancias dulces o amargas, conscientes o inconscientes, todos existen, se vean o no se vean. Sonrisas del destino burlonas casi afables casi desconfiadas casi irreverentes casi insultantes, rojizos sentires como cactus de desérticos paisajes panorámicos. Detente dicen... apuñalando con sus fuertes espinas que clavan y clavan sobre el cuerpo de los pecados prohibidos, caminantes arrastrados por los fangos de los humedales de esta larga extensa faja de tierra. Las familias y los niños excluidos apuntan hacia el cielo con sus lenguas secas, sus gargantas expectantes ansiosas del maná del cielo que nunca les llega porque el efecto chorreo no les alcanza, están fuera de las estadísticas, borrados, no son votos, no existen ni en el último quintil. Las sombras largas lánguidas etéreas caminan como zombis nocturnos, van y vienen, caminan y corren, suben y bajan las escaleras de los cerros, corren tras las luces encantadas, todos ven las figuras imaginarias que sus cerebros analizan. Es el regalo único, se mira y no se toca, son las luces mostrando sus furias concentradas. Es más fuerte la esperanza, los sueños, la alegría, pierde la materia ingrata, la verdad absoluta, gana la fantasía. También observan miran arrancan las mascota, ellos se alejan de la fantasía y el ruido les daña los sensibles tímpanos con sus bruscos golpes de sonido y la fuerte luz de diferentes irisados de toda la rosa cromática. El mar se agita sorprendido, su larga noche silenciosa de puerto se sorprende con el griterío, las luces, los fuegos artificiales impertinentes. Todo es algarabía, quizá la única, la hora exacta, el sueño de un año perfecto... de ilusiones también se vive... Feliz Año Nuevo.


Ivonne Concha Alarcón
     Enero  2017

Dioses del viento



Se encontró cara a cara con aquel rostro impenetrable, vio el demonio del rencor, el dolor enardecido, la arrolladora presencia del que siente disgusto y traición, quiere estar muy lejos cuando la bestia despierte del letargo, escondiéndose tras el silencio abrumador, agotador, agobiador, angustioso. Se le acaba la paz, la paciencia, la serenidad, la calma quiere ser igual que siempre, que nada le cambie, ni le obstaculice, ni le distraiga de sus afanes, ese deseo de andar a su gusto por la vida haciendo lo que quiere en libertinaje. Se desespera, se da cuenta que el monstruo esconde veleidades, antojos, caprichos, ligerezas, maldades. Se quedó como cruz de cementerio, la tala es arriba al centro y abajo, una mata de menta y un tren que pasa de cara al mar le divisa entre olas y su almohada de sueños se golpea duramente entre las rocas marmoladas, los dioses del vientos sienten el aliento enamorado que sopla huracanes de palabras de fuego que traspasan los deseos de hombre. Se acercó a otear el horizonte, vio la última bondad y blancura en sus letras de hombre ingenuo a veces infame, se quedó enajenado, sufriendo, lamiendo lenguas de fuego que suben y bajan, sobre, dentro y en su cuerpo humano subjetivo, esa parte que sufre, goza, sueña, desea, entre muchas derrotas aquel día en que la espera fue tardía o nunca sucedió, el camino estrecho largo extenso se metamorfosea en colores de otoño mientras allá en su castillo, entre rejas de fierro fundido por el dolor se esconden las mariposas salvajes, se dormirán eternas entre sombras de silencio y de muerte, recaminarán desnudas entre lamentos quejumbrosos en un sueño de naufrago solitario, perdido entre sus pérdidas y el cielo del infierno en la cama sola abandonada, conociéndose, recorriéndose en su interna soledad, el mar se vuelca furioso, le atrapa con sus ojos, con su beso de martes de mala suerte, las sirenas desvestidas de tiempo salen al encuentro de sus rivales la hadas buenas, entre ellas murmullan sus cuentos de pescadores cubiertos de sol malo que rompe sus telas faciales radiadas de rescate del temor de tener que perder su ángel salvador que le baño de sueños vestidos, el hastío le atrapó escondido entre las garras del descontento comiéndose los recuerdos que por ser recuerdos ya se van muriendo allá en el cementerio de las mariposas y aquí en este planeta ficticio de ambos no quedó nada... nada.


Ivonne Concha Alarcon
       Feb. 2015
Derechos Reservados

Esperando la nada...

Se quedó quieta esperando la nada, le sorprendió la alegría, esperaba las sensaciones del ayer, ellas no acudían a la cita dominguera. Hoy no estaban al amanecer las luciérnagas dormidas, quizá se fueron raudas al amanecer huyendo de la luz. Se mecen las amapolas con el viento del sur mientras la brisa cálida hacía sus maletas para partir a otras latitudes, el viento soplaba eufórico mientras leía sobre las hojas aun verdes poesías y prosas de amor. Los pajaritos asustados preparan sus alas afinándolas al ritmo del mismo viento preocupados de mantenerse en forma, saben que la meta es lejana e irán en fila tras su líder de navegación en v hacia otras costas, llevando en su memoria cartas de amor a tierras extrañas. Las madres guardan con tristeza las ropas veraniegas plenas de alegrías y mañanas sonrientes que a hurtadillas guardan dentro de sus bolsillos caracolas y piedrecillas misteriosas que hablan de tierra, naturaleza viva. Las hojas verdes se mueven suave y rítmicas, archivando en su memoria los tiempos vividos... saben de su caída desteñida sobre la tierra donde serán barridas para dejar los espacios libres a la caída de la lluvia. Toda la naturaleza está quieta y sorprendida, los poetas leen y declaman en los paisajes del planeta anunciando por todo el mundo el cambio de estación. Llega el otoño nos trae en brazos el día de la poesía en el mundo. Brindemos por el amor y la amistad este 21 de Marzo del 2015. Feliz día Poeta...




Ivonne Concha Alarcón
     Abr.2017

Amores de mentira


Amores de mentira,
Seres imaginarios conquistando
Sembrando ilusiones diestra y siniestra
Desvistiendo en fantasía…
Musas vestidas de soledad
Atrapadas en calles sin salida
Esperando el fiel amor…
Al pescador de todo lo que existe.
Enamorados de sí mismos
Sin importar el sembradío
En campos y ciudades
Enamoradas él consigue.
¿De quién es la culpa? pregunto
Me respondo; la maldita soledad
A coro; el deseo y la nostalgia
El poeta dice entre risas… No sé.



Ivonne Concha Alarcón
       Abr 2017