Acostumbrarse al abandono de las imágenes desnudas que vuelan agitadas en las noches infinitas del firmamento vacío, constelado, iluminado, asomadas casi apenas como si fuesen restos de fractales de luz horizontal entrecruzados con verticales reflejos de sonidos intermitentes. Haces de luces entrecortando la fantasía de un nocturno vuelo escondido. Recuerdos y hechos chiquitos que van conformando un gran fardo, tumulto, bulto de formas hechos y circunstancias dulces o amargas, conscientes o inconscientes, todos existen, se vean o no se vean. Sonrisas del destino burlonas casi afables casi desconfiadas casi irreverentes casi insultantes, rojizos sentires como cactus de desérticos paisajes panorámicos. Detente dicen... apuñalando con sus fuertes espinas que clavan y clavan sobre el cuerpo de los pecados prohibidos, caminantes arrastrados por los fangos de los humedales de esta larga extensa faja de tierra. Las familias y los niños excluidos apuntan hacia el cielo con sus lenguas secas, sus gargantas expectantes ansiosas del maná del cielo que nunca les llega porque el efecto chorreo no les alcanza, están fuera de las estadísticas, borrados, no son votos, no existen ni en el último quintil. Las sombras largas lánguidas etéreas caminan como zombis nocturnos, van y vienen, caminan y corren, suben y bajan las escaleras de los cerros, corren tras las luces encantadas, todos ven las figuras imaginarias que sus cerebros analizan. Es el regalo único, se mira y no se toca, son las luces mostrando sus furias concentradas. Es más fuerte la esperanza, los sueños, la alegría, pierde la materia ingrata, la verdad absoluta, gana la fantasía. También observan miran arrancan las mascota, ellos se alejan de la fantasía y el ruido les daña los sensibles tímpanos con sus bruscos golpes de sonido y la fuerte luz de diferentes irisados de toda la rosa cromática. El mar se agita sorprendido, su larga noche silenciosa de puerto se sorprende con el griterío, las luces, los fuegos artificiales impertinentes. Todo es algarabía, quizá la única, la hora exacta, el sueño de un año perfecto... de ilusiones también se vive... Feliz Año Nuevo.
Ivonne Concha Alarcón
Enero 2017
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