Converge la paloma buchona; color rosada, granadina, negra, y la de raros bayos, hacia sí misma como ostra bivalva cóncava cerrada rebelde protegiendo a su perla blanca pura nacarada, se asoma y va sacando la tristeza entrampada de entre su plumaje, esculpida, macheteada, sufrida posándose sobre el agua celeste salada, va saltando sobre sí misma como los ávidos azules delfines, ellas se distraen cantando, silbando, volando, caminando sobre la calmada mar y sus turbulencias, movimientos, ritmos danzantes y altos saltos, ondulantes, grandes como las ballenas que surcan los océanos azules exhalando sus suspiros melancólicos, desahogando sus lamentos de soledad callada aun encontrándose en multitudes de otras soledades desamparadas similares… Vientos alisios mueven las nubes de norte a sur… pasan las horas, la mar tranquila juguetea con las estrellas que titilan en el cielo azul profundo…
Ivonne Concha Alarcón
30 06 2017
30 06 2017
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