lunes, 24 de julio de 2017

Niños muriendo

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Los brazos laxos, los cuerpecitos cansados, piececitos de niños, ojitos llorando, boquitas sedientas y hambrientas de sed y hambre de justicia social y vida justa. Corazón sufrido, sentimiento acongojado, ¿qué culpa tienes tú mi niño de esta maldición a la que te tienen sometido? Viniste al planeta en tiempo de conflicto en tu tierra y te hacen pagar deudas como si tuvieras la culpa de nacer en tierras en guerra. Justas o injustas ellas no son tu responsabilidad. Viniste al mundo y este te rechaza, las fronteras se cierran, nada es justo. ¿Por qué Dios mío tanto dolor en seres indefensos que en lugar de correr jugando deben correr salvándose de enemigos que no conoce? Viniste a ser feliz y solo has encontrado dolor, hambre, amargura. Carencia de vida, y de amor. Niñez, poema desgarrador, las palomas de la paz ¿dónde están hoy?. Y pregunto sin oir respuesta. Buscando un mendrugo de pan, el maná esquivo, una dulce caricia, un suave cariño, así vas recorriendo la tierra, las playas, los desiertos, y solo van encontrando a su paso indiferencia y muerte. Malditos hombres, los Perros de la Guerra, esos que solo buscan hacer crecer sus bolsillos, billeteras, ganancias... a costa del dolor de los hombres, especialmente de los niños del planeta... ¡Basta cobardes!, asuman su responsabilidad... Respeten los Derechos del Niño.

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